

Al oeste del pueblo abandonado de Lorilla, en la confluencia de las provincias de Burgos, Palencia y Cantabria, hay un foso de gran tamaño con un túmulo dentro. El lugar es propicio para yacimientos megalíticos, cercano a Villaescobedo de Valdelucio y a Sargentes de la Lora. Sin embargo, en esta ocasión se trata de una curiosa historia contemporánea: En el año 1935, se decidió hacer un monumento al Sagrado Corazón de Jesús de más de 30 metros de altura, con capilla, iluminado por la noche... pero todo quedó en un proyecto. Se puso la primera piedra y allí se abandonó la obra faraónica. En 1938 fueron cientos de personas de los pueblos de alrededor a celebrar una misa con la intención de retomar la construcción del monumento. Y de nuevo el abandono. Hoy apenas queda la zanja perimetral, el túmulo y abundantes piedras de gran tamaño en las proximidades. La primera vez que se descubre, se puede pensar que se trata de un raro monumento megalítico, aunque pronto se desecha la idea porque las piedras de alrededor están escuadradas, lo que revela su carácter moderno. Eso sí, la documentación de este lugar ha llevado casi tanto tiempo como una buena excavación. Ha sido necesario preguntar en los pueblos próximos, contar con el inestimable testimonio de Pilar, de Lorilla, que no vivió los acontecimientos por ser demasiado joven, pero que mantenía viva la tradición oral de sus antepasados. Un abuelo de 100 años, Félix Esteban Bárcena, de Sobrepeñilla (Cantabria), nos puso en la pista. Todavía seguimos buscando datos de esta apasionante historia.